El Yoga y la cultura Japonesa

El yoga y la cultura japonesa se encuentran estrechamente unidos. En la mayoría de los países del mundo hay escuelas de yoga, como es el caso de inspiram yoga sabadell, en ella se orientan a las personas para que se conecten con su yo interno, así como a cuidar su cuerpo. Pero la palabra yoga, al principio no era lo que se conoce hoy en dia, en la cultura japonesa, tiene una estrecha relación con un estilo de pinturas occidentales, los pintores japoneses creaban estas pinturas basadas en las tradiciones occidentales, principalmente las europeas, sus técnicas y materiales eran de primera calidad. El término Yoga se utilizaba para discriminar un estilo de arte de otra.

Materiales

Los materiales que se utilizaban para realizar el arte tipo Yōga, eran el óleo, dibujos en tinta, litografías, acuarelas, pasteles, grabado, entre otras técnicas empleadas en la cultura occidental. Pero en la mayoría de los casos este tipo de arte era plasmado en pintura al óleo.

Historia

La pintura europea, llegó a Japón en el último período de Muromachi, llego junto con los misioneros cristianos. De hecho los primeros trabajos religiosos pintados por artistas japoneses, fueron hechos en formas de Yōga. Sin embargo, luego de esto comenzó el aislamiento nacional como consecuencia del shogunato Tokugawa, en este periodo se le dio fin a la influencia que tenía el arte del occidente en la pintura tradicional japonesa. De esta época se encuentran bocetos realizados por japoneses en textos médicos europeos. Estos bosquejos eran enviados a los países bajos a través de Nagasaki.

En 1855, el Shogunato Tokugawa estableció el Shirabesho Bansho, este es un instituto de investigación y traducción del arte occidental. Esta sección era abanderada de Kawakami Togai, quien tenía un asistente, llamado Takahashi Yuichi, que era estudiante del afamado artista de origen inglés, Charles Wirgman. Takahashi es considerado el padre del el verdadero arte Yōga.

En 1876, el Kobu Bijutsu Gakko, el cual era una escuela técnica de arte, fue aceptada y establecida por el gobierno de Meiji, convirtiendose asi, en la primera escuela de arte japonesa que se dedicaba exclusivamente al Yoga. En esta escuela fueron muchos los asesores extranjeros que hicieron vida en sus aulas de clase. Entre ellos, Antonio Fontasi, un famoso artista de orígen italiano. Él llegó al país para formar bien a los artistas japoneses en el arte occidental.

Ya para 1880, el arte se encontraba totalmente occidentalizado, lo que  despertó la ira de muchos artistas, que finalmente decidieron rebelarse en contra del movimiento artístico. Este momento fue una época gris para el Yōga, sufriendo una caída temporal lo cual culminó con su eliminación en las escuelas de arte.

Sin embargo, en 1889 el Bijutsukai Meiji que era la Sociedad de Las Bellas Artes de Meiji la cual fue creada por los artistas japoneses amantes del Yōga, y en 1893, el regreso de Kuroda Seiki, les dieron un nuevo aire al  género de Yōga. Este resurgir fue vital para que la era dorada del género volviera a la palestra.

Tu cabeza en este momento debe estar dando vueltas, pues acabas de ver una cara diferente de lo que es el Yoga. Ahora cuando escuches la palabra Yoga no sólo pensarás en el arte de flexionar y torcer tu cuerpo mientras te conectas con tu yo interno.

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